Bienvenid@s

3/6/17

Pequeño gran hombre




Ya estás aquí
llenando mi vida de muchos colores.
Cada centímetro de tu piel
me enamora más de tanta dulzura.

Tu suave olor a algodón
me impulsa a no parar de besarte.
Y tu piel de seda mágica
me invita a acariciar tu cabecita.

Eres tan increíble, bebé.
Jamás pensé que dar vida fuera tan placentero.
Te miro y me siento dichosa de ser tu madre.
Tu pequeño mundo ya llena toda mi alma.

 





6/2/17

Dondolito (VGBS)

Nuestras vidas se siguen uniendo
y se funden en un nuevo lazo de amor.

Cada palpitación
me recuerda lo mucho que te amo.
Todas esas pataditas de ternura
me muestran lo mucho que hemos logrado.

Si acercas tu mano
puedes sentir su pequeño alboroto.
Y si le hablas dulcemente
él te responde saltando de emoción.

Gracias por mi pequeña gran felicidad.
Gracias por convertirme en mujer, en esposa, en madre...

8/10/16

Al Eterno



La felicidad existe.
No es invento de los medios.

Me siento plena y segura
con todo lo que Él me ha dado.
Tengo un complemento exacto
y después nuestro pequeño mundito.

Los años nos permitieron crecer
y darnos cuenta de lo obvio.
Nuestro hilo rojo debía unirse
a pesar de estar con otros fugaces.

Ahora es tiempo de fundirnos en un beso,
llegando a la cima más alta del mundo.
Él pensó en mi felicidad y bienestar.
Él finalmente me está escuchando...



28/7/16

Fernando



Tu amor es puro y sincero,
dulce y meloso... hasta empalagoso.
Y me gusta mucho.
Este amor me envuelve, me atrapa.
Siento que me levanta hasta la quinta nube
y me deja caer en picada contra el viento.
La caída no duele, la disfruto.

Siento cosquilleo en el estómago.
Y mi piel se eriza con tus labios.
Tu boca en mi oído, en mi cuello,
recorriendo suavemente mi espalda.
(Ay, tu boca, ¡oh, Dios!)
¿Será posible tanta sensación?
Te digo que es el frío,
pero sabes que es por tu respiración.

Y me doy cuenta ahora.
Caigo en la cuenta de lo tan obvio.
Quiero ser tu vida por el resto de la mía.

26/7/16

Hospital


La fugacidad, la eternidad,
la noción del tiempo.
Naces, vives mueres...
Pero a veces sigues viviendo.
Y tu alma se salva.
Sigues viviendo
y de una manera plena,
sin dolor, sin pecado.
Esperar por ese cambio,
por un traspaso a la nueva vida.
¿Por qué duele tanto entonces?
A ti, a todos, a los que te rodean...

23/3/09

Fue



El corazón se quiebra en mil pedazos cuando tú apareces.
Finges recoger cada parte, pero lo rompes cada vez más.
Crees tener la capacidad de querer,
pero nunca has querido a nadie más que a ti.
Este juego fue cruel y mágico a la vez.
Pero terminó en desgracia y dolor.

Mosquita



Ella me dice que está pensando en volver.
Yo le digo que lo piense otra vez.
De vez en cuando se detiene y piensa.
Piensa en cada momento y sueña.
Yo creo que no le conviene en lo absoluto.
Pero ella sólo quiere volver.
Basta, le digo, el camino se cerró.
Y ella me aprieta fuerte y se larga a llorar.
Me duele verla así, tan indefensa.
Preferiría verla muerta que llorando por él.

Romances y dragones



Naves olvidadas en el planeta del dragón.
Nadie fue capaz de cortarle siquiera un ala.
Vi desde lejos como él se marchaba
y ella pretendía no volver jamás.
Fue cobardía, o tal vez desinterés.
Lo que sí está claro
es que los dos tomaron caminos distintos.
Y el dragón dejó caer una lágrima
mientras ellos se despedían.

Medio en serio



No entiendo como puede existir gente tan ilusa
que caiga rendida a tus pies.
Era obvio que no la ibas a querer de verdad,
era sólo por el momento.
Nunca debiste darle una ilusión,
aunque fuese mínima.
La hiciste sentir querida,
pero no sirvió de nada.
La abandonaste después de todo,
claro, ya no la necesitabas más.
Pero ella ahora te recuerda y se pone a llorar.
Se acuerda de tus palabras de miel y maldice tu nombre.
Nunca debió haberte conocido...

Pascualina



Un vuelco inesperado.
Un dolor del que no se logra salir.
Una amistad que jugó un doble juego.
Un desenlace que la puso en jaque.

Can't




Traté de seguir algo, pero no pude.
El ángel de la maldad me dijo que primero dolería,
pero que luego encontraría la paz.
Al final fue mi propia conciencia
la que me hizo retroceder.
Sé que no habría sido bueno
y preferí ahorrarle un mal rato a...

Nada sería tan mágico si no hubiese sucedido.

Y el ángel de la maldad se fue con la cola entre las piernas...

Magia




Existen esos pequeños momentos mágicos,
esos que nos hacen volar y tocar las estrellas.
Existen fugazmente y nos envuelven en terciopelo suave,
luego nos dejan caer en camas de algodón.
Existen pocas veces, pero son tan intensos
que con palabras no se podrían describir.
Existen y esa es la magia,
ese es el motivo para sonreir,
el sólo hecho de que existan.

Poesía triste




Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo, que la tierra está llena de lágrimas,
porque tú no has venido a consolarme.
Es tan triste la vida del poeta,
porque no encuentra respuestas a preguntas simples,
como ¿por qué las cosas mágicas son tan fugaces?
No hay razón para sentir una dicha que dura tan poco,
pues prevalece en el alma menos de lo que dura un suspiro.
La pena es lo que queda siempre,
lo que anida en el corazón de los dichosos
que se vuelven desdichados.
El poeta muere en vida
y está obligado a repetir versos sin sentido
para expresar penas que a nadie le importan.
El poeta muere y nadie acude a su funeral,
salvo las penas...

19/1/09

(8) Tú tomaste tus desiciones... (8)


Mi vida es una mierda. Nunca pensé que hacer daño doliera tanto. Me cuesta demasiado buscar mi bien. No puedo hacer más daño ni tampoco hacer que todo este tiempo haya sido en vano.Me duele demasiado, se me destroza el alma ver lo mala que soy y darme cuenta de que me he convertido en un monstruo. Quiero morir, acabar con este sentimiento angustiante que me va consumiendo lentamente. Soy un desastre, la maldad personificada, una vergüenza de mujer. Soy un demonio, una jugadora más en la vida de gente a la que le importo. Morir sería lo más adecuado.

A ti que te negaron el derecho a ser feliz, bienaventurado seas porque tuya sera la gloria del eterno descanso.

Noches melancólicas ahogadas en lágrimas.
Romance con la muerte, refugio de los solitarios.
El último adios, alivio contra la depresión.
Despedaza tu cuerpo, rescata tu alma.

1/10/08

Viaje (29 de julio de 2008)

Estoy tendida en la hierba, contemplando los horizontes celestiales que se abren paso a través de mi imaginación. No te veo tan cercano y las nubes no me traen noticia de ti. El viento sopla cálido y me murmura al oído suaves canciones aterciopeladas. Casi no siento a las mariposas que se posan en mi frente en busca de un lugar donde descansar. Sólo veo melancolía pasar lentamente danzando. Nada tiene de extraño este día, salvo la yerba.

Vuelo (22 de junio de 2008)

Nadie me explicó que iba a sentirme así, tan liviana, tan poco normal. Sentí que subía tan alto como un cohete y podía oler el verde, el azul y el rojo. Los sonidos danzaban a la velocidad de la luz y tenían un sabor agridulce parecido al de la mandarina. Mis ojos se habían dilatado tanto que alcanzaron el tamaño de mi boca. Mi cabeza se transformó en un globo brillante y estuve a punto de gritar tu nombre. Pero no lo hice, porque esta sensación me detuvo y me hizo saltar por tu ventana.

Prohibición (4 de junio de 2008)

Me gustas mucho. Debe ser una ráfaga de tu piel la que me incita a tenerte ganas. Fuiste la causa de algunos lapsus mentales en la vida y de más de alguna pelea en mi antigua relación.

Mi Sueño (5 de marzo de 2008)

Hoy desperté pensando y el pensamiento era hermoso. Cada segundo de la imagen mental creaba ilusiones llenas de amor. Recuerdo que sonreía, porque me gustaba pensar así. Y aquel pensamiento era hermoso, porque la imagen eras tú…

Fracasamos (22 de febrero de 2008)

Fuiste un imbécil que me clavó un puñal en la espalda, un idiota que desaprovechó la linda oportunidad de ser feliz. No entiendo que fue lo que faltó si lo teníamos todo. Todo era tan hermoso y perfecto, pero de un tiempo a esta parte convertiste todos los sueños en nada. Te volviste un monstruo. Mataste todo ese amor que yo sentía y me transformé en una obsesiva por mejorarlo todo. Pero me di cuenta de que es imposible. Fracasamos, cariño. Bienvenido a la realidad. Lo mejor es que tú vayas al norte y me dejes a mí marchar al sur.

No va a resultar... (22 de febrero de 2008)

Todo es tan malditamente injusto para mí. Intento mejorar las cosas, pero todo termina saliendo mal. Trato de buscar solución a cada problema, pero siempre llega alguien con un PERO. Esta vida de mierda me tiene más que aburrida, daría lo que fuera por que viniera una mano del más allá y me llevara para siempre. Porque en este mundo nada tiene sentido, nada resulta como yo quiero y todos conspiran para que yo no sea feliz. Odio que no resulte y que no se pueda. Porque sé que no es mi culpa y voy a terminar odiando con toda mi alma al culpable de toda esta mierda que me está matando.

21/8/08

Ergo Sum Colomba

El pájaro vuela y no se detiene por nada del mundo. Va raudo, pasa sobre montañas y no se cae al mar. Él está triste, pero sigue hasta el fin del universo. Le da lo mismo lo que pueda pasar. Nadie puede detener su vuelo, porque él nació para volar por todo el mundo y su viaje es lo que más le complace. Cuanto dolor carga en su pecho frágil, en su corazón de cristal. Cuanto daño le hizo el cuervo, nunca pensó en que podría interferir en el viaje del pájaro.
Tormenta. Viento y agua. El pájaro cae y llega al océano. Toca fondo y todo su viaje no es más que una falsa utopía. Cae hasta el fondo y es devorado por calamares gigantes de olvido y desolación.

24/7/08

Cotidianeidad Rota

Suena el celular, te despiertas, lo apagas, quieres seguir durmiendo, pero te acuerdas que hoy es día de trabajo, debes llegar temprano para que la cosa funcione, sin ti no es lo mismo, no pueden hacerlo solos. Sacas un pié de la cama, luego el otro, tu pelo está pegajoso, se nota que lo pasaste bien anoche, pero, y la chica, ¿dónde está?, no importa, no es la primera hembra que se te va sin despedirse. Notas que las sábanas están húmedas, pero no le das mayor importancia, sabes que en la tarde llegarás y las cambiarás por unas limpias para volver a mojarlas una y otra vez. Te paras de la cama, caminas hacia el baño, te miras al espejo y no puedes creer lo que tus ojos ven: otra vez se te olvidó sacarte la pintura de los ojos. Tu cara se ve sucia, manchada, con negro, tus rulos se ven asquerosos, crees que es tiempo de lavarlos, de darte un buen baño, solo, sí, esta vez será solo. Tomas un poco de enjuague bucal, lo mantienes en tu boca [tu tan codiciada boca], sales del baño, vuelves a tu pieza, al closet, lo abres, sacas tus jeans, sí, esos que están rotos en la punta, una polera, tu polerón, ese con la rayita en las mangas, tus boxers favoritos, calcetines, las ADIO que dejaste bajo la cama, ¿o no?, no, verdad que ella te desvistió en el comedor, te das vuelta, vas al comedor, buscas bajo la mesa, bajo el sofá, claro, bajo la mesita del computador, ahí hay una, ¿pero la otra?, cierto, detrás de la puerta, recuerda que mientras ella tiraba tu zapatilla hacia la puerta tú le sacabas el sostén, ¿lo recuerdas?. Vuelves al baño, te quedas quieto un rato, todo te da vueltas, viste la ducha al revés, nada que un buen juay no cure. Te metes a la ducha, abres la llave del agua caliente, ¡demonios!, olvidaste prender el maldito calefont y estas solo. Sales, caminas, lo prendes, vuelves. Ahora sí, abres el agua caliente, un poco la fría, el agua resbala por tu espalda, tu pecho, tus piernas, te gusta, está tibia, te quedas así un buen rato, luego tomas la esponja de baño, le aplicas jabón y comienzas a lavar cada parte de tu cuerpo de forma suave y lenta. Te parece que ya es demasiado, te sientes limpio y hueles bien. Sales de la ducha, te comienzas a secar, ¡mierda!, no te lavaste el pelo, no importa, nunca lo haces, el viento se encargará de él. Cuando ya estás casi seco, te comienzas a vestir, pero ahora haces todo rápidamente, pues no quieres llegar tarde a tu trabajo. Te arreglas, te pones perfume, votas el enjuague bucal que siempre se te olvida desechar antes de bañarte. La boca te pica, sientes el sabor a la menta e intentas tomar un poco de agua para que pase el dolor. Ya estás casi listo, sales del baño, vas a la cocina, abres el refrigerador, sacas la botella de ron limón que les quedó de noche, la destapas, bebes un poco, agridulce, como te gusta, la tapas, la metes al refri. Cierras el refri. Das media vuelta, vas al living, buscas detrás de la puerta y ves tu instrumento de trabajo, lo tomas, abres la puerta, la cierras, te diriges a la casa de tu amigo, para trabajar. Prefieres irte caminando, acortando camino, si te vas en metro las niñas te saltan encima, te acosan, te piden autógrafos. Caminas raudamente, pues ya te diste cuenta que estás atrasado. Son las 10 y media, debiste haber llegado hace media hora. La grabación se atrasa por tu culpa.
Corres, muy fuerte, demasiado, te tropiezas, caes, se rompe, gritas, lo abres y ya no funciona, tu instrumento de trabajo ya no sirve, ¡mierda!, el otro lo dejaste en la casa de esa niña linda que te invitó a almorzar, ella vive en Pudahuel, ¡demonios!. No importa, vas igual, te comprenderán, siempre lo hacen. Estás casi llegando, ves la casa, no los ves a ellos, te apresuras, llegas, tocas la puerta, una, dos veces, te abren, es ella, te mira y se ríe, te dice que pases, que los demás ya están listos, tú pasas, le das un beso en la mejilla y también sonríes. Avanzas, llegas allá, los miras, te miran y te dicen que ya es hora de empezar, no puedes, no tienes tu instrumento de trabajo bueno. Malas caras, se enojan, pero se les pasa, deciden que hoy sólo mirarás y ayudarás si algo no sale bien. Empiezan, te da rabia, quieres trabajar, no puedes, les sale bien, pero faltas tú, es algo distinto, quieres entrar, pero no puedes, sientes que tienes fiebre, que debes salir de ahí, que vas a explotar, que ya no aguantas más, hasta que... explotas, das vuelta, sales rápido de esa casa, te sientes inútil, corres hasta llegar a la Alameda, te dan ganas de que una mujer se te lance encima, que te reconozca y te pida un autógrafo, pero nada, es lunes, temprano, no reconoces a nadie ni nadie a ti. Sientes una lágrima rodar por tu mejilla, la limpias, disimulas, eres demasiado macho para llorar, te sientas a la salida del metro Salvador, la gente sale, poca, pero sale. Comienza a llover, te mojas, tu pelo se limpia, queda casi liso, ahora si puedes llorar, tus lágrimas pueden confundirse con la lluvia, caen y caen y no sabes por qué estás llorando, te apesta todo, no quieres hacer nada, quieres volver a tu ciudad natal, ver a tus amigos de infancia, correr desnudo por los campos que te vieron crecer, pero no puedes, ya estás acá, ya eres alguien, ocupas un lugar, no es fácil volver atrás, no puedes abandonarlos, sin ti, nada sería igual, piensa, piensa, deja de llorar, nada vas a lograr.

Rictus Cannabáceo


Busca, idiota mariposa imbécil
busca, pero no aquí, lejos
encuentra, pero no pares
no confíes en el que te toma
voltea, sigue, llama y busca
pero no pidas, no lo mires
sigue, vuela lejos, alto y firme
choca, grita... te duele, ¿cierto?
a mí también me duele esto
bota todo de tu mente
¿ves que es mejor?
no sale de ti, vaga por los aires
la oruga te está cantando
te está ofendiendo
y tú estás creyendo y caes
tonta, estúpida, sin razón
el ala se salió de tu cuerpo
y te vuelves gusano
gusano podrido, apestas

recuerdo tus labios sobre los míos
y mis ojos botan líquido con sal
no sé si tengo pena
¿puedo apretar mis dientes, cierto?
¿puedo expresar así mi rabia, mi impotencia?
dame una señal
para saber que te estás pudriendo
con alguna otra torpe niña
que está creyendo
en tus estúpidas promesas de una vida mejor
dame una señal
para saber que mi odio vale
y que no soy otra más en el montón
otra imbécil más
que se sumió en el fantasma del amor

El pasado, pisado


A veces me dan ganas de poder elegir lo que va a pasar en mi vida… o lo que ya pasó. Pero nunca podré hacer eso. Lo pasado, pisado, pero ¿qué hago si lo pasado sigue floreciendo dentro de mí? Es complicado cuando pasan estas cosas, sobre todo si con lo que sientes puedes dañar a alguien. Siento que tengo una nueva oportunidad, pero para poder disfrutarla tengo que sacar esto que todavía me duele.

Hubiese sido todo tan lindo, tan maravilloso así como lo teníamos planeado, pero siempre hay un estúpido sentimiento falso que nos hace creer que las cosas son de una forma, cuando en realidad nunca fueron.

Quiero que se me pase esta pena para poder seguir adelante y estar con personas que realmente valgan la pena…

11/4/08

¿Seguir? ¿Se puede?



Es tan duro saber que no puedo hacer nada por cambiar las cosas. Darme cuenta de que ya he hecho todo lo necesario y que aún así sea tarde.
Da tanta rabia ver como la gente que una quiere desperdicia las oportunidades tan tontamente, da impotencia no poder hacer algo.
Pero no puedo quedarme esperando a que esa persona abra los ojos y se dé cuenta de lo que tiene enfrente, no puedo seguirme desgastando por alguien que no aprecia ni los más mínimos gestos de cariño y dedicación. Me aburre todo esto y me sume en una depresión tan profunda que me parece casi imposible poder salir (sobre todo sabiendo que no es la primera vez que pasa).
Es tan injusto que a la gente buena le pase esto, ¿será porque la gente buena como yo es enferma de tonta? ¿Quién sabe?
Me quiero evaporar de este mundo al instante y dejar de ver como el amor de mi vida se va en un suspiro y sin darme una explicación válida. Me quiero M.O.R.I.R....

7/10/07

Rojo Bermejo, Carmesí y Coral


Fue un mal día. Un oscuro y desquiciado día. Pero fue más que eso. Creo que fue una semana. O un mes. O varios. O tal vez nunca pasó. O me estoy volviendo loca. No sé si pasó o si lo inventé.


Esto que relataré me sucedió a mí, una tierna y amorosa chica de 19 años. Viví la mayoría de mi vida en la ciudad de Rancagua y todo ocurrió tan plácidamente hasta que entre a la Universidad y tuve que trasladarme a la capital: Santiago.

No sé si es mi mala suerte o si estas cosas pasan por casualidad, pero lo que sí tengo claro es que mi persona tiene esa frágil capacidad de absorber todas las desgracias existentes en este planeta. Es imposible que una estudiante de primer año universitario pueda cambiar tan radicalmente su mundo de un día para otro.

Fue difícil adaptarse a una ciudad tan loca y rápida. No estaba acostumbrada a ver tanto auto, a pagar con tarjetas o a soportar que la gente furiosa me estrellara en el Paseo Ahumada y que ni siquiera se dignara a decirme un mísero “Disculpa”. Nada era igual, todo cambiado, todo negro, humo asfixiante y lo peor de todo: “Delincuencia a la Orden del Día”.

En realidad, es casi imposible explicar como pasaron de rápido esos 6 meses del primer semestre, sobre todo si había aprobado todos los ramos con el mínimo de esfuerzo. La vida estaba siendo tan llevadora.

Me hacía falta algo. Era tan difícil estar sola en esa ciudad, sin mi familia, sin mis amigos y sin nadie que me pudiera amar. Pero fue fácil y rápido. Llegó sin que lo buscara demasiado. Agosto: la felicidad llegó a mi vida. Conocí a un chico de Chimbarongo que quedó encantado de mí y viceversa. Las pasiones no se hicieron esperar. Mi pololeo comenzó a transcurrir sin tantas bajezas más que lo normal para una pareja joven. Todo parecía normal, todo hasta ese día.

A los 3 meses de pololeo todo comenzó a volverse tan extraño. Él ya no me veía tan seguido y yo sospechaba de algo raro. No sé cómo ni cuándo decidí partir a su tierra natal para darle una sorpresa, pero la sorpresa fue mía cuando llegué a su casa y vi el horror que me atormenta hasta el día de hoy. La escena era tremenda: su habitación manchada de un rojo bermejo, las paredes rasguñadas, sus uñas quebradas y las pupilas dilatadas en su máximo esplendor. Apenas me vio se largó a llorar y me abrazó tan fuerte que yo pensé que me iba a reventar. La sangre ahora estaba en mi prolijo vestido blanco. Esa expresión tan perpleja no me decía nada y me dejaba más absorta todavía. Me hundí en una meditación tan profunda que creo que lo siguiente fue parte de mi imaginación, pues no puedo asegurar con certeza de que haya ocurrido en la vida real.

Mi amado me comenzó a hablar. Su voz era tan trémula que me costaba demasiado descifrar esos fonemas mal distribuidos en su lengua. Tenía miedo, estaba segura de ello. Me apretaba con tal fuerza y yo sólo quería que me diera una explicación. Cuando supe lo que le estaba pasando me invadió un escalofrío gélido que partía desde el dedo meñique de mi pie hasta el último pelo de mi oscura cabellera. Era tan difícil de creer que me costó mucho tomar la iniciativa y comenzar a correr. Eso no lo recuerdo muy bien, lo más probable es que haya sido una alucinación.

Recuerdo que salí corriendo hasta que me vi en un bosque de espinos abrumantes que se abrían paso hacia mí. El camino estaba lleno de hojas amarillas que crujían al contacto con mis pies. No sé cómo, pero estaba descalza, lo único que me cubría era mi vestido rojo carmesí. Mi cabeza bombeaba sangre a mil por hora y mi corazón latía diez veces más de lo normal. No sé dónde estaba y creo que nunca llegaré a saberlo. Sólo queda en mi memoria la parte que estoy segura no fue verdad. Esa parte en que tropiezo y caigo a un abismo psicológico sin salida, en que lo veo a él, a mi chico, con un hacha en la mano diciéndome por última vez: “Te dije que corrieras y te escondieras”. No sé cómo pasó todo lo siguiente. No recuerdo absolutamente nada. La conciencia regresó cuando ya me encontraba en este lugar.

Septiembre, del año siguiente: desperté hace un par de horas. Me dijeron que estaba en un recinto psiquiátrico y esperaban mi despertar para trasladarme a la cárcel de Santiago. ¿Qué pasó entre noviembre y septiembre? Nunca lo sabré. ¿Qué pasó con mi chico? Por lo que me cuentan lo maté. ¿Qué fue lo que me hizo? Al parecer no alcanzó a hacerme nada. ¿De qué se me acusa? De haberlo matado a él y a siete mujeres. ¿Qué evidencias tienen? La sangre rojo coral en mi vestido que contenía el ADN de esas siete amantes. ¿Por qué lo hacía? Ni idea, esa es la parte que menos tiempo duró en mi memoria. No podría decir exactamente por qué lo hacía, pues si lo hiciera estoy segura de que no sería más que mi propia invención. Todo esto me tiene sumida en una agobiante depresión. No me queda ya nada. Cerraré mis ojos mañana en una inolvidable descarga eléctrica que hará saltar mis ojos y me convertirá en la ejecutada número 20 del verdugo local.

3/10/07

La Casa del Olvido


[aquí me quedaré viviendo por largos años
hasta que mi pelo se caiga y mis uñas se doblen,
dormiré en ese rincón húmedo y obscuro,
esperando el muro caer sobre mi cabeza.
por las noches estaré sola y lloraré amargamente,
por el día estaré inconciente tirada por ahí.
...
Y llegará el diluvio desgarrador
que me llevará a lo más profundo
y seré castigada por las fuerzas malignas.]

27/9/07

Hay un dolor intenso, debe ser un ataque cardiáco


Nada podrá arreglar lo que sucedió. Es un dolor tan intenso que siento en lo más profundo de mi alma y que me ahoga, me asfixia, me está matando poco a poco. No entiendo que fue lo que hice mal, ¿en qué momento se perdió la confianza? Esto va mucho más allá de lo que yo puedo soportar, me duele completamente la traición y siento como si alguien me estuviera apretando el corazón con una garra de acero. Pensé que este era el momento oportuno para ser feliz, pero me equivoqué, era el maldito instante para desaparecer.

26/9/07

El tiempo no borra nada... siempre es lo mismo!




Qué triste es darte cuenta de lo imbécil que puedes llegar a ser.
Ser tan ingenua, tan estúpidamente buena.
Sentirte poco importante, pensar que nadie te quiere, que a nadie le interesas.
Sentir que cada vez que te desilusionan se ríen más y más de ti,
por la simple razón de que tú todo lo perdonas.
Odio las putas mentiras, odio que se rían de mí,
que piensen que soy la mujer más idiota del mundo.
Odio creer que la gente que quiero es de una forma,
cuando en realidad nunca lo ha sido.
Odio esperar situaciones que nunca pasarán
y tratar de cambiar cosas que son imposibles.
Odio sentirme así, tan sola de repente.
Odio que me pasen cosas así en fechas importantes,
cumpleaños, semana santa, ¿qué más da?
Necesito ayuda, pero de alguien que me entienda...
Necesito gente honesta... sólo eso, ¿es mucho pedir?

25/9/07

¿Cómo puede haber gente tan ilusa que todavía crea en el amor?


El amor es un sentimiento puro que nace desde lo más profundo del alma humana y que necesita ser recíproco para seguir existiendo. Dicen que las personas se enamoran una sola vez en la vida, pero no sé hasta que punto sea eso cierto. Ni siquiera se puede estar completamente seguro del enamoramiento, pues un supuesto amor puede conllevar una desilución. Por eso, los seres humanos creemos que amamos y nos dejamos llevar por pasiones incontrolables que nos hacen perder la cabeza en menos de un minuto. Somos tan ingenuos que creemos que el cuento del "príncipe azul" todavía es real. Parece difícil de creer, pero es cierto: el amor NO existe; el amor es otro vil invento de alguien que creyó que se había enamorado y que era correspondido (tal como me pasó a mí)...